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El presidente de CANACINTRA Aguascalientes, Francisco Dávila Ponce volvió a equilibrar la balanza, cuando de decir cosas sin argumentos se trata; antes lo hizo para desmentir al gobierno estatal que negaba el secuestro de un empresario del transporte. Ahora les recordó a los priistas su real condición de beneficiarios del abstencionismo electoral y las pugnas entre el gobernador Luis Arando Reynoso femat y la mafia panista comandada por Arturo González Estrada.

De acuerdo a Hidrocálido, esto dijo el dirigente de los industriales:

El presidente de la CANACINTRA, Francisco Dávila Ponce, dijo que el PRI debe hacer un ejercicio de humildad en lugar de adoptar prácticas arrogantes y de soberbia, que serán las que lo lleven de nueva cuenta a la derrota electoral.
A los priístas les recordó que si bien no llegaron al poder de chiripa, sí lo hicieron en las elecciones del año anterior de manera circunstancial, y les dijo, por si no se acordaron, que ganaron perdiendo.
Además les dijo que si hoy tienen a la «muchachada» en muchos de los puestos fue porque ni ellos mismos pensaban que iban a triunfar en los procesos del año anterior.
El PRI, como en su momento fue el PAN, está convertido en un club de cuates, en donde solamente se repartieron los puestos en las presidencias municipales y el Congreso del Estado y eso lo terminarán pagando, dijo.
Hoy el PRI gobierna en Aguascalientes y especialmente en la capital con solamente el 13% del padrón; las del año anterior fueron las peores elecciones del Revolucionario Institucional, que gobierna con menos del 25% de la votación y solamente con 65 mil sufragios a su favor.
Luego de que el domingo el presidente estatal del PRI afirmó que ellos son los que marcan el paso y las reglas en Aguascalientes, lo que le ganó una ovación de los asistentes al Consejo Político, el empresariado externó que el PRI, el PAN y el PRD deben tener en cuenta que estos ya son otros tiempos y ahora nadie tiene asegurado el triunfo.
Los priístas no deben equivocarse de nuevo y tratar de regresar a dos décadas atrás, con posiciones de exclusión, que fue lo que los llevó a la derrota.
En las elecciones anteriores, el electorado dio la espalda a los partidos políticos y el único gran vencedor fue Convergencia, que obtuvo el 20% de la votación general.
El tricolor no debe equivocarse ni caer en la confianza, la arrogancia y la soberbia -como tampoco lo deben de hacer el PAN y ningún otro partido- y de pensar que tienen el triunfo seguro para las siguientes elecciones y en lugar de ello deben trabajar en favor de la población.
A ningún partido de los que se dicen los importantes se les debe de olvidar que en este momento está solicitado un amparo, pues los partidos políticos, de acuerdo a la ley electoral aprobada, no permiten ni siquiera que se les critique.
La confianza y la soberbia son los peores enemigos de los partidos políticos y es la población, solamente la población, la que da y quita los triunfos en las urnas, sin que valgan posiciones de soberbia, que en su momento tienen los políticos.
El PRI ganó de chiripa en Aguascalientes, pues ellos deben de reconocer que solamente iban por unas cuatro o cinco presidencias municipales del interior, pero nunca pensaron que ganarían la capital, y mucho menos que arrasarían en los distritos electorales.

Razón no le falta a Dávila Ponce. Si bien los priistas se ven como seguros triunfadores de las próximas contiendas electorales, lo primero que deberán resolver son las pugnas internas por motivo de las candidaturas.
El actual senador Carlos Lozano De la Torre sigue respirando por la herida y busca cualquier aidero para regresar por un puesto que piensa le robaron los panistas. Tanta es su ambición, que en la efuroia por el triunfo de Gabriel Arellano, en 2007, mientras caminaban para festejar el triunfo en Plaza de la Patria, Carlos y sus amigos ya gritaba consignas de "¡Lozano, gobernador!"
Fernando Gómez Esparza, uno de los pocos alcaldes priistas de buena memoria para los aguascalentnses, ya declaró que quiere ser el próximo candidato a la gubernatura y dice que él es el cuadro mejor preparado para ganarla.
Un tercero en discordia es el actual alcalde Gabriel Arellano, que sueña con saltar de Palacio Municipal a Palacio de Gobierno. Sus esfuerzos por posicionarse ante os ciudadanos incluyen caminar en el borde de la navaja repecto de o que la Ley dice y se ha atrevido a rubricar los anuncios de las acciones del gobierno municipal con el mensaje de que "este Alcalde si cumple".
En la pelea también estará la diputada federal Lorena Martínez, quien hace política en el DF y muy cercas de Beatriz Paredes, la presidenta del CEN del PRI. Y esa amistad seguro la aprovechará por disputar la candidatura al gobierno estatal.
Si el priismo supera esas fisuras que amenazan por resquebrajarlo, bien podría mantenerse en la carrera y estar en reales condiciones de recuperar la gubernatura. En tanto, lo que menos pueden mostrar a los ciudadanos es, como dice el dirigente de los industriales, un poco de humildad política.

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