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Un manotazo, zarpazo sería lo correcto, desde un escritorio en Palacio de Gobierno dejó sin su espacio en Cablecanal a Heriberto Béjar Méndez y Rafael Juárez Rodríguez. Eso, La Periquera se quedó sin pericos. Otro acto de censura, uno mas, en donde el dinero de los contribuyentes es usado para amordazar a los medios, perjudicando de paso a los trabajadores de los medios de comunicación.

Son adelantos de la furia ciega que arrasará a Aguascalientes en 2010. Desplantes vanos de quienes se aferran al cargo como si les hubiera sido escriturado en el cielo. ¡Oh, si, nadie debe tocar al "rey" ni con el trazo de un letra; ni con la sílba de una palabra!

En el "estado de 10" no caben las críticas, las frases irónicas o los espacios para las voces críticas. Mordazas de 10 es la consigna.

Enseguida el texto con el que Heriberto y Rafael agradecen la atención del teleauditorio. Para ambos, un abrazo solidario.

Se desperica La Periquera

La vida es una suma de complejidades, nada es enteramente malo y pocas cosas son absolutamente buenas. No todo es completa felicidad y nadie tampoco debe aguantar encima una desolación permanente. La vida no es siempre justa, pero hay también brillantes ocasiones en que cada quien recibe lo que le corresponde. Así es la vida y esto es precisamente lo que la hace maravillosa.

Pero uno debe también apostar por las cosas en las que cree y luchar hasta donde pueda por defenderlas. Ser comprometido, congruente y digno, incluso cuando la apuesta en contra nos asuste. Sólo así, cuando un buen día de éstos tengamos que despedirnos para siempre, podremos hacerlo con la frente a la altura de la paz interior y el deber cumplido.

No es sencillo y debemos ser concientes de tal realidad, entendiendo que este mundo es tal y como es. Saber que costará trabajo, que difíciles pruebas pasaremos mientras tanto y que el mayor número de ocasiones debe pagarse por ello un precio que nunca será barato, es también parte de nuestra madurez como seres humanos. Pero nos gusta pensar que vale la pena intentarlo a como dé lugar, a pesar de cualquier cosa y por encima de no importa qué contratiempos.

A lo largo de no pocos años, nuestra labor en los medios de comunicación ha perseguido tales ideales, que no consideramos fáciles, pero tampoco imposibles. Tener la invaluable oportunidad de manifestarnos en público en todos los ámbitos que nos han sido posibles, teatro, música, literatura, manejo masivo de la información, es para nosotros un privilegio, pero también una altísima responsabilidad. Pugnar por el reconocimiento de una voz ciudadana, de un ejercicio inteligente de reflexión, de la libre expresión de las ideas, de una propagación de conocimientos objetivos, de perspectivas eminentemente sociales y de mejores plataformas de conciencia comunitaria, ha sido nuestro más terco afán.

Nunca hemos pretendido erigirnos en referencia inamovible de nada ni nadie. Aún a costa de fáciles y humanas trampas de pequeña vanidad, hemos intentado tener claro que sólo somos una vía, un medio más dentro de muchos otros de quienes hemos aprendido lo que significa ser una plataforma de información veraz, análisis serio y conclusiones compartidas.

No podemos sino agradecer, motivo de éstas líneas, a toda la gente que a lo largo de esta primera etapa ha coincidido con nuestro trabajo. Respetamos profundamente al sector serio y comprometido de la información pública, hombres y mujeres quienes hacen suyas propuestas parecidas y a quienes tampoco les resulta sencillo sostenerse. Nuestro más amplio reconocimiento a las valientes trincheras que afortunadamente existen y a todos los compañeros formados bajo estos principios. Gracias por la valiosa oportunidad de hacernos saber comunes. Para las líneas vendidas o vendibles, para esquemas cortos y huecos, para traducciones obscuras de la verdad y moldeables de la información, sea hoy nuestro educado silencio y nuestra relativa comprensión de que cada quien juega un papel determinado y, de algún modo, todos deben ser representados. La vida es así y lo entendemos por completo.

Para un gran conjunto de personas con quienes compartimos a lo largo de casi una década la bella aventura de este proyecto en común que hoy termina, nuestro más honesto agradecimiento y el más cariñoso de los abrazos. Sea en donde quiera que cada uno esté hoy día. Para quienes tuvimos el placer de servir hasta ahora desde Cablecanal, el público televidente, nuestra mayor gratitud por hacernos parte de su interés, no habrá con qué pagarles tantas muestras de afecto y empatía, nunca tendremos nada más valioso. Para quienes de un modo honesto y comprometido desde la política, el deporte, la cultura, la educación, la salud y la organización civil, compartieron con nosotros los momentos y espacios detrás de la empresa con la que hoy la diferencia de opiniones nos separa de su equipo, no queda sino también agradecerles su distinguida consideración a lo largo de tanto tiempo. Gracias, de verdad, por sumarse siempre a nuestro esfuerzo y por comprender ahora nuestra posición.

Para quienes ostentando el poder, siempre pasajero sin importar cuál sea, dictaron e impusieron, coartaron y entorpecieron, sojuzgaron y abatieron; para aquellos a quienes la inteligencia molesta y el sometimiento halaga; para quienes la compra de conciencias es práctica común y el pisoteo a la dignidad, costumbre; tendrán que saber que hay límites que ni siquiera ellos pueden traspasar y fronteras que son fielmente cuidadas por ideales que les superan. Bajo esa premisa, preferimos andar otros pasos que inclinarnos ante sus demandas. No reconocemos otra victoria que no sea precisamente poner por encima de sus obscuras pretensiones la resplandeciente fuerza de la tranquilidad de conciencia y así, aunque puedan no creerlo, nos llena de dicha sabernos en paz. Gracias por brindarnos la oportunidad de enaltecer nuestro quehacer.

La vida es una suma de complejidades. Tanto, que sabemos que son muchos los caminos y somos también muchos quienes arriamos en él. Cada uno según puede y quiere. Nada más cierto y nada más esperanzador. Fortalecidos y sabiéndonos muy afortunados hasta ahora, cerramos un ciclo y sabemos que siempre habrá también la manera de seguir compartiendo esta alegre creencia de que luchamos por un mundo mejor, así sea sólo el propio.

Heriberto Béjar Méndez. Rafael Juárez Rodríguez.
ex-conductores de Cablecanal.


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